Tengo como siempre que explicar que soy un profesional respetuoso de la ciencia y la tecnología y me identifico como hacedor (DOER); no obstante, soy escéptico hacia rumores o creencias comúnmente aceptadas a nivel de academia cuando están alejadas de lo práctico y resultan antieconómicas a nivel de campo. Reitero sin embargo que toda teoría que carece de una práctica resulta estéril, así mismo, toda practica desprovista de una teoría carece de sentido.
Las enfermedades más fatales que están arrasando las Musáceas que son “Moko y la marchitez por Fusarium oxiysporum raza 4 (Foc R4T) avanzan indeteniblemente generando una cantidad enorme de soluciones empíricas que solo están creando dudas y ausencia de credibilidad. De acuerdo con científicos de mucha solvencia nacional, han concluido que tanto la bacteria causal del moko Ralstonia Solanacearum raza 2 así como el hongo R4T se hospedan en los suelos e infectan las raíces moviéndose hacia el sistema vascular causando su marchitez y eventualmente su muerte, dicho esto, no existe ninguna cura química ni microbiológica para ellas; en la práctica se ha podido apreciar que solo se la puede retrasar en suelos con muy alta actividad microbiana.
Las plantas afectadas por moko o Foc R4T reflejan una sintomatología muy similar y resulta complicado que un técnico sin experiencia en estas enfermedades pueda en el campo identificar si la mata está afectada por el moko o por la R4T, pues los síntomas son muy parecidos y solo los técnicos muy acuciosos y dedicados a las pesquisas fitopatológicas expertos en enfermedades en las plantas lo pueden hacer, de lo contrario solo resta la recolección de tejidos vasculares con toma de suelo y enviarlos a un laboratorio calificado lo cual sería muy costoso porque tendría que enviárselo a un laboratorio en USA pues en el país difícilmente existe un laboratorio para realizar tan complejas pruebas de laboratorio pues se requieren pruebas de exudado bacteriano y cultivar las muestras en medios como SMSA (selective Medium South África) para el moko y PDA (Potato Dextroxe Agar) para para aislamiento y crecimiento del hongo R4T y adicionalmente para lograr la identificación con precisión la especie y raza del patógeno, se requiere PCR (Reacción en cadena de la polimerasa) para ampliar pequeñas cantidades de ADN y técnicas moleculares que no existen en el Ecuador.
Por otra parte, muchos intentos de introducir controles bio orgánicos pretenden aprovechar el poder de la naturaleza para restaurar el equilibrio biológico y en el país están de moda, uno de los productos que están probando en muchos cultivos es el ADMF el cual demuestra actuar relativamente bien como bio estimulantes mas no como un producto para curar científicamente enfermedades, algunos ensayos y tratamientos así lo demuestran.
Por otro lado, hoy muchos técnicos nacionales que reconocen que la presencia de los “Suelos Supresores” puede ser una eficaz medida para detener el avance de estas enfermedades. Los suelos supresores son aquellos que, de forma natural o inducida, tienen la capacidad de inhibir el desarrollo de patógenos que afectan a las plantas, incluso cuando están presentes las condiciones ideales para que estos prosperen. Estos suelos supresores poseen una Alta diversidad microbiana, con organismos beneficiosos como Trichoderma, Pseudomonas o Bacillus que compiten con los patógenos o los inhiben mediante antibiosis o parasitismo. El concepto de los suelos supresores fue introducido por los científicos BAKER y COOK en el año 1974 sosteniendo que este tipo de suelo puede evitar que un patógeno se establezca, que cause síntomas, o que mantenga su virulencia con el tiempo, por interacciones químicas y biológicas complejas.
Ahora bien, los Suelos supresores deben ser técnicamente identificados previo a la siembra y no todo lo contrario pues así lo dicta la razón, pues resulta muy oneroso empezar a realizar aplicaciones microbianas pue nos tomaría mucho tiempo hasta lograr una densidad poblacional que genere un equilibrio con los patógenos del suelo; y lo que sí está muy claro científicamente es que la supresividad puede ser natural o inducida, la primera es la ideal y la inducida es para crear microbianas dominadas por Trichoderma, Bacillus spp. Pseudomonas y actino bacterias que son las que inhiben el desarrollo del hongo y bacterias mediante antibiosis y competencia por nutrientes y actúan como Supresores.
Finalmente, para ir al tema profesionalmente debemos Evaluar el potencial supresor del suelo en cada plantación y para ello debemos realizar un muestreo del suelo tomando de 3 a 5 muestras representativas por parcelas y practicarles un análisis biológico que nos permita Cuantificar la presencia de microorganismos claves como Trichoderma, Pseudomonas, Bacillus, actino bacterias mediante técnicas como PCR que los laboratorios del INIAP no poseen. Conozco por un colega que asesora a una empresa grande productora de plátano y banano que todas sus muestras son enviadas hacia laboratorios en USA.
En conclusión, todo estos esfuerzos de campo en cada plantación, obviamente no son nada baratos y solo podrán realizarlos empresas con grandes extensiones que posean pequeños lotes afectados donde el perjuicio es un riesgo, sin embargo, entiendo que previo a la toma de una decisión de incorporar toneladas de estos microorganismos en los suelos de grandes extensiones, tienen que practicar un análisis de “Costo Beneficio” para justificar la inversión, otros inversionistas quizás preferirían tumbar y quemar los lotes afectados para luego rotar con otro cultivo de ciclo corto, y después de la cosecha, volver a preparar sus suelos y comenzar la inducción de poblaciones microbianas selectivas, en fin, esta es una opción más inteligente para inducir la creación de suelos supresivos, y volver a sembrar plátano o banano.
Mi percepción técnica y muy personal pensando a nivel de país, sin detener los esfuerzos y alternativas técnicas que actualmente se implementan a nivel de campo, es la búsqueda de variedades nuevas obtenidas mediante la biogenética agrícola que se enfoca en la combinación de la biología y la genética para desarrollar tecnologías como la edición genética CRISPR vital para corregir defectos genéticos como la susceptibilidad a enfermedades como las tratadas en párrafos anteriores, esto es siendo más responsable con mira hacia el futuro, sin que esto signifique que se detengan los esfuerzos y/o tratamientos mencionados anteriormente para combatir estos patogenos.
Ing. Pedro Alava Gonzalez. M. Sc.
(786) 493 7644
