El sistema de salud pública enfrenta una crisis estructural caracterizada por la insuficiencia de medicamentos, la fragmentación operativa y la captura institucional por actores con intereses particulares. La persistencia de prácticas administrativas deshonestas en hospitales y centros de atención limita la capacidad del Estado para garantizar servicios oportunos y de calidad, afectando especialmente a pacientes con patologías de alta complejidad. Estas fallas operativas comprometen la eficiencia del sistema...
