Ecuador se inunda, la producción se hunde y el Estado sigue sin una entidad que construya obras hidroagrícolas. Durante más de una década, el país ha operado sin una institución capaz de planificar, ejecutar y mantener infraestructura de riego y drenaje. La desaparición de organismos como CEDEGE, CRM e INERHI dejó un vacío que productores, técnicos y gobiernos locales identifican como una de las causas estructurales del deterioro...
